miércoles, febrero 11

Del Mirador al monte.


Hace tres meses agarre y aproveche una feria que hizo la cooperativa y saque una bicicleta MTB (Mountain Bike por sus siglas en inglés) aquí en el trabajo, claro, luego de pedir varias recomendaciones a mis amigos que montan y ver su carita de "Buenooo, esa no es la gran vaina pero pa´lo que tu quiere blah blah" así me decidí y como era fía a 12 caídas y mi intención solo era sudar en ella, hacer un buen cardio, me parecía excelente. Así comenzaría el nuevo proyecto de darle rienda suelta a mi vida sedentaria, volver a lo que siempre fui un aficionado al deporte. Luego de recoger las opiniones necesarias entendí que estaba listo, asentí con la cabeza (la de arriba) y firme a puño y letra el papel aceptando mi compromiso, normal agarre camine por medio de la feria llevándome mi bicicleta a rastro ante la mirada de todos mis compañeros, muchos de ellos que cargaban televisores como cosa loca, como que era arroz de inespre se lo estaban llevando. :)

Empecé a rodar en el parque Mirador Sur, la llamada avenida de la salud, luego del trabajo, mi primer día fue memorable ya que tenía más de 10 años sin subirme a una bicicleta, fue como conectar, así como cuando amaneces resacado como un maldito perro y te bebes una cerveza, conecte de inmediato con el vehículo más popular de todos los tiempos, ese día hice 10 km a un ritmo realmente suave, el sillín me destrozo la nalga, sude un poco y para finalizar mi primer día, me toco subir la bicicleta a hombros al segundo piso del apartamento y fue entonces cuando entendí que si quería resultados tenía que hacer de esto mi costumbre.

Seguí rodando entre 10k y 15k todos los días (aun sin licra) rompiéndome los nogra, paso noviembre, me compre la licra acolchada, llego diciembre subí a 20 km diarios, el culo se acomodó al sillin, nunca se hablando pero se acomodó, rodé los días más insane para cualquier dominicano (24 de dic, 25 de dic, 31 de dic, 1ero de enero) subí al cambio más pesado, rodaba a un solo ritmo, estaba quemando un montón de calorías y los resultados no se hicieron esperar, solo me acompañaban mis earpods y las ganas de vencerme, el único rival que uno tiene es uno mismo, puedo o no hacerlo.

Muchas veces me killaba cuando iba fajao y me pasaba un viejito con las piernas como si estuviera en la superficie lunar, te lo encuentras a menudo, como de 75 y 80 años, tranquilo a un ritmo bárbaro y yo con el bofe afuera, pero no me deje llevar seguía pedaleando a mi propio ritmo sin importar el otro. (mierda pal´viejito)

Rodar en el mirador es saludable pero tengo que admitir que es bastante aburrido, como me dijo ese gran fotógrafo Cesar Sánchez, el mirador es la antesala para entrenarte al monte, claro antes de conocer el monte el mirador para mí era algo ohh Wow!

Me llego mi primera invitación al monte, semi monte diría yo, porque la ruta fue desde mi casa hasta playa Najayo. 63 km. Desde que llegue al punto de salida donde conocí a los demás ciclistas vino un desgraciado y soltó un chinazo al aire "mierda cuanto tiempo que yo no veía una JAMIS" jajaja me la aquerosearon ahí mismo y yo creía que andaba más o menos. Arrancamos tempranito en la mañana y en la primera hora entendí porque son bicicletas MTB, pase de rodar en un cambio fijo a tener que manipularlos todos en las subidas o en las bajadas, en las curvas, a tener que agacharme, a bajar un pie, desmontarme y cargar, de todo.

Fue emocionante pasar por esos barrios marginados en el sentido que los niños se tiran a las calles a saludarnos, nos ven como Dioses griegos pasando en nuestras carrozas con ese casco como lo uso en su tiempo el gran Máximo Décimo Meridio comandante de los ejercitos del norte ... (ok me emocione) muy dura esa película. Los niños se vuelven locos, nos vocean:  "esa es la mía" "soy el de azul" "regálamela" "Adiós" y yo con el bofe afuera apenas le puedo decir "bye bye". Realmente es divertido, totalmente diferente al Mirador, aqui te enfrentas a reales obstáculos, subidas satánicas, el sol que te golpea, y pasas de estar 1 hora en bici a más de 5 horas, pero ni cuenta te das porque vas en grupo, hay mucha camarería, si te pichas o simplemente te cansas, todos te ayudan. en cada cruce se detienen los que van alante y se reagrupan.

Yo era el novato del grupo, el único con frenos V-Brakes el que todos miraban de reojo a ver si tiraba el tiro, el que tenía meses rodando en el mirador y nadie sabía. El arma secreta...


Esta Historia Continuara...